El tratamiento para la incontinencia anal o fecal debe ser individual, lo que permitirá alcanzar resultados eficaces.
Se puede corregir con un tratamiento médico, rehabilitación esfinteriana, neuromodulación de raíces sacras, implante de biomateriales y, cuando es necesario, cirugía. El tratamiento médico incluye la dieta, medicamentos y ejercicios.
El tratamiento quirúrgico bien indicado y ejecutado ofrece muy buenos resultados. Sin embargo, hay que ser cautos en su utilización y reservar la cirugía para pacientes con alteraciones importantes y si fracasan las medidas conservadoras.